El 10%
Y si te dijera que esto que te voy a contar, no tiene nada que ver con los perros. Quizás sí, un poquito sí. Pero solo un poco.
Tengo un propósito en la vida.
No importa cómo le llamemos. Hoy está de moda la palabra “propósito”, pero da igual como lo llames.
Es ese algo que te hace sentir una plenitud y una suerte de vibración en el pecho cuando piensas en ello. Cuando te saca una sonrisa o un puchero y ni siquiera sabes por qué. Cuando te das cuenta que eres muy chiquitito, casi insignificante ante tal magnitud. Y aunque es algo mucho mas grande que tú, en realidad si que eres tú. Eres tú en tu máxima expresión.
Y yo sé cuál es el mío.
Mi propósito, mi finalidad, mi sueño, mi motor o como quieras llamarlo. Es ayudar.
Hay quienes dicen que ayudar es una forma más de egoísmo. Que realmente lo que se busca es la satisfacción personal. Que el ayudar es solo el vehículo que te lleva a esa satisfacción.
No lo sé. Ni me importa.
A veces hago las cosas sin pararme a pensar demasiado. Las hago porque me nacen. De dónde vengan y a donde vayan me da igual. Las hago y punto.
No me voy a enrollar más. Has venido aquí para saber que es esto del 10% y te has encontrado con un tipo que te habla de propósito.
¿Y?
El 10% de los beneficios de la venta de los collares va a ir destinado a una ONG.
Tendría sentido que tratándose de una marca creada por y para perros y con un enfoque tan motivacional e inspirador, esa ayuda fuera destinada a todos aquellos perros que se quedaron sin manada. A los que algún hijo de puta sin escrúpulos dejó en la calle por el motivo que sea. Que le jodan a sus motivos.
Me parte el corazón. Hay que estar muy vacío para que no te duela.
Pero hay otra causa de la que tengo que ocuparme antes. Un asunto que está ahí. Y estará ahí hasta que me ocupe de el. Y yo soy de los que se ocupan.
Me nace. Sin saber muy bien de donde viene. Como te decía antes, poco importa. Está y uno se ocupa. En realidad tú también.
Y son los niños.
Especialmente los niños a quienes la vida se lo ha puesto muy difícil.
Cuanto cuesta creer en la justicia Divina cuando ves a seres tan puros, pequeños, vulnerables e inocentes que están sufriendo tanto.
Niños con enfermedades raras, con problemas médicos que les hacen vivir en un hospital, niños a los que no se les permite ser niños. A algunos se les priva de andar, de correr. Otros no pueden salir a la calle a jugar. Unos ni siquiera pueden mantenerte la mirada y otros apenas comunicarse con su familia.
A todos ellos los siento en el pecho.
Cuando pienso en ninguno en particular, en ninguna situación en particular, en ninguna cama de hospital en particular, siento ese PROPÓSITO del que te hablaba.
Hay un proyecto.
La donación del 10% de los beneficios de Godthund es solo el arranque. Estoy seguro que la vida será generosa.
Pdta: Te dije antes que esto no tenía que ver con los perros, pero que un poquito si. Dentro del proyecto habrá perros de asistencia y terapia. Si hay algo parecido a la mirada inocente de un niño, es la de “Estoy aquí para ti. Siempre” de un perro.